Es bello ver como la vida nos regala nuevas oportunidades, y más cuando es gratuita, sólo nos queda estar abiertas para recibirlas, desde el amor; nunca esperando que llegue esa oportunidad, porque entonces nos olvidamos vivir. Sólo entonces dar gracias por ver lo valioso que somos al recibir esas oportunidades de rehacer, de rectificar, de pensar y llegar a conclusiones diversas.
Es fácil cuando nos queremos dar oportunidades a ser felices, basta con comprender que desde nuestra imperfección estamos llenos de riquezas en bruto que tienen un valor incalculable y que nos olvidamos de hacer uso de ellas.
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Pues si que es cierto, besos wapa.
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